"pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán." — Isaías 40:31
La Transformación del Águila
El águila real vive aproximadamente 70 años. Pero para llegar a esa edad, debe tomar una difícil decisión a sus 40 años. En este punto de su vida, sus garras se han vuelto tan largas y flexibles que no puede agarrar a sus presas. Su pico, encorvado hacia el pecho, hace imposible comer. Sus viejas y pesadas alas, pegadas al pecho por el grueso plumaje, dificultan el vuelo.
Entonces el águila tiene solo dos opciones: morir o pasar por un doloroso proceso de renovación que dura 150 días. Para renovarse, el águila vuela a lo alto de una montaña y se recluye en un nido cerca de una pared rocosa. Allí golpea su pico contra la roca hasta arrancarlo. Luego espera a que le nazca un nuevo pico, con el cual arranca sus garras. Cuando le nacen las nuevas garras, arranca sus viejas plumas. Y después de cinco meses, el águila sale con nuevas plumas, nuevo vuelo, nuevas garras, nuevo pico — y vive 30 años más.
Muchas veces en nuestra vida tenemos que despojarnos de viejos hábitos, recuerdos y tradiciones que nos hacen daño, para que renovados podamos aprovechar el presente que Dios nos da.
"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta." — Romanos 12:2
Lucas 19:10 — Vino a Buscar y a Salvar
Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Esta es la misión del ministerio Clamor por Israel: salir a buscar a los perdidos, a los que están lejos de Dios, para traerlos de regreso al Padre.
"Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido." — Lucas 19:10
El Terremoto de Puerto Rico y el Pastor Héctor Gil
En enero del año 2020, un terremoto sacudió a Puerto Rico. El Pastor Héctor Gil, un hombre de Dios en la isla, vio cómo su iglesia quedó destruida por el sismo. Pero como las águilas que se renuevan, el Pastor Gil y su congregación se levantaron. Las nuevas fuerzas de gloria que Dios promete en Isaías 40:31 son reales — se manifiestan en medio de las pruebas más difíciles.
Dios dice: "Yo restauro lo que el enemigo ha destruido." Que el pueblo de Dios en Puerto Rico y en todas las naciones reciba hoy nuevas fuerzas de gloria para seguir adelante en la misión que Dios les ha encomendado.
Pastor Héctor Gil y su congregación en Puerto Rico después del terremoto de enero 2020.